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De compras por Mallorca
14/06/2011
Mallorca tiene una múltiple oferta comercial, que seguro que enamorará a los amantes de las compras.
Playas,
pueblos, gastronomía, tradiciones… la isla de Mallorca posee numerosos
atractivos turísticos y uno de ellos son las compras. Todo viaje acaba
con regalos que comprar en afamadas tiendas de ropa, calzado o piel,
además de regalos y otros artículos típicamente locales como siurells o aubarques.
Palma
Las
calles comerciales de Palma combinan la austeridad de sus calles con la
presencia de firmas reconocidas del lujo, marcas de utilización diaria y
una buena cantidad de pequeños comercios minoristas que cuentan con
buenos precios.
En
el casco antiguo hay algunas calles peatonales que son muy
recomendables para hacer compras como San Miguel, Jaime III y calles
alrededor de la Iglesia de San Nicolás.
Manacor
Manacor
es conocido por los muebles que produce su industria…. y por las joyas.
La firma Perlas Majórica ofrece unos complementos magníficos para la
mujer: perlas cultivadas en forma de joyas.
Inca
Los amantes de los zapatos tienen en Inca su perdición. La ciudad es el origen de reputadas firmas del calzado como Camper, Lottusse, Yanko, Barrats, Bestard, Tony Mora o Farrutx, además de otras firmas artesanas anónimas.
Inca es magnífica para probarse (y comprar) zapatos al buen precio que siempre ofrecen al visitante.
Mercados populares
En
Mallorca se pueden visitar varios mercados populares, como Consell o
Santa María, en donde poder hacer algunas compras sorprendentes,
degustar productos mallorquines y disfrutar de la animada vida local.
El mercadillo de Santa María
(domingo por la mañana) ofrece el colorido habitual de los mercados de
frutas y verduras. Entre los puestos que se congregan en la Plaza Nova
hay un poco de todo: verduras, frutas, artesanías, flores, ropa…
El Rastrillo de Consell
(también domingos) tiene un perfil más extravagante. Consell reúne todo
tipo de personajes y fauna locales junto a objetos inverosímiles. Son
más de 300 puestos, con antigüedades, ropa de segunda mano, libros,
discos, curiosidades… hasta la chatarra que se exhibe tiene su encanto.




